Liderazgo y la satisfacción de los colaboradores
En los últimos años, hemos asistido a cambios significativos en las organizaciones (en el espacio físico de trabajo, desde dónde se trabaja, en la forma de trabajar, en la manera de comunicarse, en la búsqueda de talentos específicos y en la propia cultura organizacional), con el fin de adaptarse a las particularidades del mercado actual.
Todos estos cambios no habrían sido posibles, de forma gradual y positiva, sin la presencia de un buen liderazgo.
Se entiende por liderazgo el arte de motivar a un grupo de personas para que actúen en pos de un objetivo común; es decir, consiste en inspirar a los demás y estar preparado para hacerlo.
Existen factores determinantes para la existencia del liderazgo, a saber:

El líder es el elemento capaz de crear un ambiente de trabajo más comunicativo y dinámico, permitiendo que las decisiones de la organización se transmitan de una forma más clara y transparente para todos. El papel principal del líder consiste en apoyar a los colaboradores mediante el ejemplo, siendo un verdadero modelo.
Para liderar con éxito, es necesario tener en cuenta que cada persona del equipo posee sus propias características e individualidades. También es importante acompañar el desarrollo individual y del equipo en su conjunto. Para que eso sea posible, es fundamental que el líder adopte ciertas actitudes, entre ellas:
- Autoconocimiento: conocer los propios puntos fuertes y débiles facilita la creación de un plan basado en acciones conscientes que destaquen el potencial del líder, así como el de cada miembro del equipo.
- Tener un discurso transparente, basado en el propio ejemplo, ya que genera confianza, respeto e inspiración.
- Comprender y valorar que todos los miembros del equipo son personas diferentes.
- Ser humilde
- Saber que no es un profesional insustituible.
El liderazgo es el principal indicador del éxito dentro de una organización, donde el papel del líder está directamente vinculado al desarrollo de los procesos internos, actuando como un agente motivador para los colaboradores en la realización de sus actividades, siendo el verdadero protagonista del éxito organizacional.
Dentro de una organización, el rol de liderazgo es fundamental, ya que armoniza el día a día, equilibra las actividades de los colaboradores, sus necesidades, sus dudas y las metas de la organización.
Cabe destacar algunos beneficios del liderazgo en una empresa, tales como:
- Aumento de la productividad individual y del equipo
- Retención de talentos
- Toma de decisiones más asertiva
El liderazgo como motor de la satisfacción
Según una investigación realizada por Robert Half – Talent Solutions (la primera y mayor empresa de reclutamiento especializado del mundo), se buscó entender cómo se sienten las empresas y los colaboradores respecto al trabajo, mostrando que el 94% de los profesionales entrevistados afirman que la satisfacción en el trabajo está influenciada por la actuación de sus líderes.
Cuando una empresa se orienta hacia actividades que fomentan no solo la satisfacción en el trabajo, sino también una buena relación laboral entre él(los) superior(es) y él(los) subordinado(s), se genera un compromiso organizacional, así como un desempeño mucho más eficaz, tanto a nivel individual como de equipo.
La satisfacción de los colaboradores debe ser medida, con vistas a la mejora continua de la organización, así como del propio desarrollo de los colaboradores.
El compromiso organizacional se refiere a la relación de compromiso entre un colaborador y la organización en la que trabaja, siendo uno de los factores esenciales para garantizar buenos resultados laborales, tanto a nivel individual como de equipo.
Compromiso organizacional significa que existe un buen vínculo entre un profesional y una organización, en el sentido de que el profesional se compromete con los valores, ideales, metas y objetivos de la misma; es decir, suele decirse que el colaborador “se pone la camiseta”, desempeñando sus funciones de acuerdo con la cultura de la organización.
Cabe señalar que la cultura organizacional es un conjunto de prácticas que forman la esencia de la organización y de elementos (creencias, valores y normas) que influyen en el ambiente organizacional, siendo importante para las empresas en la medida en que orienta y alinea los comportamientos de los colaboradores en su desempeño profesional. De hecho, por eso la cultura organizacional se destaca como un recurso estratégico cuando hablamos de competitividad empresarial, pues define cómo se posiciona y se diferencia una empresa en el mercado.
La cultura organizacional es el reflejo de la ética y la moral de la organización, orientando de forma natural los caminos a seguir. Es ella la que guía las decisiones y prepara a la organización para el futuro. Una cultura sólida permite que la empresa tenga impacto en el mercado, atrayendo potenciales talentos.
Tener colaboradores comprometidos con la organización es muy beneficioso en varios aspectos, ya que ayuda a evitar los principales problemas que suelen impactar en los resultados de la actividad. El compromiso puede llevar a la reducción de la tasa de turnover y del absentismo, siendo una forma de fortalecer la cultura organizacional, así como la productividad en el trabajo.
Para generar compromiso, deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos:
- La diversidad del capital humano puede ser un factor positivo;
- La satisfacción y la motivación de los colaboradores son cruciales;
- La transparencia debe ser fomentada;
- Deben darse feedbacks constantes;
- Se debe invertir en la formación de las personas.
Esto se debe a que el compromiso organizacional es fundamental para una empresa que desea avanzar, desarrollarse y mantenerse competitiva en el mercado.
Liderazgo en constante evolución
El liderazgo es un concepto en constante evolución, y las tendencias en este campo están en permanente cambio, surgiendo nuevas formas de liderazgo como respuesta a las nuevas necesidades organizacionales.
Cabe destacar que el teletrabajo ha sido un gran desafío en términos de liderazgo. Son muchos los que han buscado un equilibrio entre la vida personal y profesional, adoptando la cultura anywhere office, basada en la comodidad, la flexibilidad y la calidad de vida.
Para que el liderazgo abra puertas a la autenticidad laboral, la empatía y la adaptabilidad frente a espacios de trabajo, contextos y propósitos diversos; para que promueva flexibilidad en cuanto a localizaciones, horarios y flujos de trabajo; y para que favorezca la comunicación mediante un diálogo motivacional y una gestión eficaz del tiempo, es importante mantener y/o crear conexión tanto presencial como a distancia.
Liderazgo empático
El liderazgo empático es un ejemplo de una nueva forma de liderar, y representa una estrategia de gestión que se muestra cada vez más eficaz, ya que cumple con las recomendaciones de lo que se considera un buen liderazgo. Un buen líder es alguien capaz de cautivar a su equipo y ganarse la confianza y el respeto de los colaboradores, de modo que cada uno dé lo mejor de sí.
Aunque no se considera una soft skill que destaque en el día a día, la empatía es una característica muy común entre los profesionales que más se destacan en sus lugares de trabajo. Cuando esta habilidad es ejercida por personas en cargos de liderazgo, se percibe de inmediato que el perfil de ese líder se aleja de la imagen del “jefe clásico”, que simplemente asignaba tareas y exigía resultados, sin preocuparse por los procesos para alcanzarlos ni por el rendimiento o la satisfacción de su equipo.
El líder empático ve los resultados como una consecuencia del proceso, considerando que para tener resultados aún mejores es necesario un rendimiento, cada vez más eficaz del equipo, en el que saber como lograr lo mejor de cada colaborador, el líder necesita conocer y utilizar los puntos débiles y fuertes de cada uno, con el fin de maximizar los resultados.
En este sentido, los profesionales que ya poseen la soft skill de empatía tienen más facilidad para ejercer un liderazgo empático; sin embargo, esta habilidad puede ser desarrollada por profesionales.
Algunas características de un líder empático:
- Empatía;
- Humildad;
- Entender que todos tienen experiencias diferentes, lo que hace que cada persona cree sus propios métodos y hábitos de trabajo;
- Entusiasmo;
- Cordialidad;
- Serenidad;
- Saber establecer límites;
- Comprender las necesidades de los clientes y del mercado;
- Fomentar el diálogo y la retroalimentación, ya que estos generan un ambiente emocionalmente seguro, equipos más creativos y colaborativos, comunicación interna más eficiente, disminución de conflictos interpersonales y mayor índice de productividad
El liderazgo empático permite crear un ambiente de trabajo más tranquilo y equilibrado con la vida personal y profesional. Este equilibrio se considera la mejor forma de evitar el síndrome de burnout, reducir la rotación del equipo y promover la retención de talentos.
De acuerdo con un estudio realizado a trabajadores de EE. UU. por la agencia EY, las cinco principales cualidades que los colaboradores buscan en un líder empático son las siguientes:
- Ser transparente (41%)
- Ser razonable (37%)
- Dar seguimiento a la acción (37%)
- Fomentar que otras personas compartan sus opiniones (36%)
- Ser confiable para abordar conversaciones difíciles (34%)
El estudio también muestra que:

Asimismo, según el mismo estudio, los beneficios son numerosos, ya que los encuestados coinciden en que la empatía mutua entre líderes y empleados aumenta:
- La eficiencia (87%)
- La creatividad (87%)
- La innovación (86%)
- El beneficio de la empresa (81%)
El liderazgo empático ha llevado a muchas organizaciones a descubrir su verdadero potencial y propósito, haciendo que los equipos sean más diversos y versátiles en sus capacidades, lo que fomenta el pensamiento lateral y eso que llamamos thinking outside the box, que permite a tantas empresas destacarse en mercados competitivos.
Liderar con empatía es un verdadero desafío. ¿Quiere empezar a implementarlo en su organización?