Como iniciar el camino hacia la sostenibilidad para las PYME

 

Tal vez el mayor desafío que tiene el sector corporativo es ajustar sus políticas, procedimientos y protocolos de actuación a las nuevas regulaciones que traen consigo la transición ecológica. Para el gran sector corporativo este asunto ya es bastante prioritario, debido a que las sanciones y potencial autoexclusión de cuotas de mercado, los obliga a hacer un cambio estructural y operativo en sus dinámicas. Ya no bastará un bien estructurado greenwashing, tampoco acciones aisladas, que no demuestren impacto real. A partir de ahora, por ejemplo, con las nuevas directivas europeas de CSRD, CSDDD y CFSR, todas las acciones que se financien, implemente o difundan, deben tener un efectivo correlato con la sostenibilidad global.

Pero, ¿qué pasa con aquellas PYME y micro PYME que aún no están obligadas por estas directivas y tienen carencias orgánicas y estructurales para poder implementar estos procesos? ¿Qué debe hacer una pequeña empresa familiar, la cual, por su dimensión y rango de producción y ventas, no está obligada a efectuar estas innovaciones? ¿Es necesario que empiecen a implementarlas? ¿Qué recursos básicos son imprescindibles para esta implementación?

Pues bien. El camino hacia la sostenibilidad para las pequeñas y medianas empresas requiere un enfoque estratégico y gradual que integre prácticas responsables en sus operaciones. Aunque estas empresas suelen tener recursos más limitados que las grandes corporaciones, también poseen una mayor flexibilidad para adaptarse a nuevos modelos de negocio.

Para ello es imprescindible, primero, comprender el concepto y el alcance de la sostenibilidad que pueden priorizar. Antes de iniciar cualquier cambio, las PYME deben entender qué implica ser sostenible. Para ello, deben mirar hacia dentro de sus procesos claves e identificar dónde está el proceso más crítico y de mayor impacto. A partir de allí, trabajar dinámicas de transformación con políticas y protocolos que transformen. No deben olvidar que hay una necesidad de equilibrar tres pilares clave: Lo económico, para garantizar la viabilidad financiera de la empresa. Lo social, para respetar y promover el bienestar de los empleados, clientes y comunidades locales. Y lo ambiental, para reducir el impacto ecológico, como emisiones de carbono, generación de residuos y consumo de recursos.

A partir de aquí hay nueve pasos que hemos identificado como críticos y que están concatenados uno con los otros. Este proceso lo hemos validado en contextos corporativos y académicos durante los últimos 5 años.

Primer paso: Desarrollo de inventario y diagnóstico

El primer paso consiste en desarrollar un diagnóstico integral, a nivel de detalle, de las capacidades organizacionales e individuales del equipo gestor, especialmente de los tomadores de decisión. Estudiamos e identificamos las estrategia de financiamiento regular; formas de actuar frente a procesos instalados y procesos emergentes; estructura orgánica del board y de los mandos medios; estructura de políticas organizacionales, protocolos de actuación y procedimientos internos; sistema de control, auditoría y gobernanza; estrategias de relaciones públicas y comunicaciones; gestión institucional interna y externa; mecanismo de innovación; sistemas de gestión del talento, entre otros elementos vitales para la supervivencia y sostenibilidad de la organización. Se trata de caracterizar la organización a nivel de detalle. Cada una, en sí misma, es un mundo aparte debido a su dimensión, naturaleza productiva, la peculiaridad del contexto que las regula y los ecosistemas donde actúa.

Segundo paso: Priorización de temáticas sensibles

Para los aspectos de la sostenibilidad de las organizaciones abordamos seis temáticas claves, imprescindibles; sin embargo, ello no quiere decir que cerremos las puertas a otras temáticas que le interese a la organización o que hayan sido estratégicas, como resultado del diagnóstico integral. Los temas fundamentales que se trabajan a niveles de sistemas son los siguientes:

  • Sistema de gestión de energía.
  • Sistema de gestión del transporte y movilidad.
  • Sistema de gestión de la digitalización.
  • Sistema de gestión de residuos.
  • Sistema de gestión del talento y la diversidad.
  • Sistema de gestión de la innovación.

Se van revisando también las regulaciones de la región o país donde opera la organización, así como se va recomendando adelantos a las futuras regulaciones para tener una actitud resiliente mayor al momento de un nuevo compliance.

Tercer paso: Abordaje de procesos claves

Luego que se han priorizado las temáticas sensibles para la organización, estas se plantean como procesos claves del cambio cultural para alcanzar su sostenibilidad corporativa. Empezamos a trabajar los detalles de cada uno de los componentes identificados. No todo se puede abordar, como prioridad. Solo se hará indicadores claves de gestión, protocolos y breves procedimientos, de acuerdo con los sistemas que se han identificado en el paso anterior. Habrá algunos subsistemas estratégicos también.

Cuarto paso: Implementación de innovaciones y medidas correctivas

Cuando la empresa ha identificado las áreas temáticas estratégicas, sus respectivas innovaciones y medidas correctivas, viene el trabajo de detalle con cada uno de los proyectos que se ejecutarán. Si bien es cierto, cada uno es un sistema de gestión en sí mismo, se plantea un modelo de interdependencia para ser usado posteriormente. En este momento se inicia el despliegue de las acciones correctivas en los distintos sistemas donde se interviene. Con la utilización de softwares de evaluación econométrica y la intervención de algunos softwares de inteligencia artificial y aprendizaje profundo, se va modelando la intervención, intercalando la utilización de bases de datos interna y externa que configure el nuevo modelo organizacional.

Quinto paso: Medición de impacto de medidas correctivas

Recuérdese que las medidas correctivas deben ser proporcionales a la dimensión del cambio planteado. Nuevamente, aquí, cada organización las define y dimensiona. En este momento ya estamos en el inicio de la evaluación de una intervención primigenia. La organización empieza a evaluar los pasos desarrollados en cada sistema y se empieza a articular e integrar en un solo gran modelo organizacional. A través del subsistema de indicadores claves de gestión, creado en cada eje temático, se empieza a evaluar el impacto social, económico y ambiental de cada sistema intervenido. De manera simultánea se va construyendo el proceso integrado e interdependiente que cohesione todos los sistemas en toda la organización.

Sexto paso: Normalización de procesos críticos y mejora continua

En este momento se crea el sistema integrado de gestión apropiado para el tipo de organización que se tiene al frente. Esta es la última etapa de los asuntos internos de la organización. Los subsistemas de gestión de calidad, medioambiental, salud ocupacional, seguridad, finanzas corporativas, anticorrupción, entre otros se consolidan en esta etapa. En todo momento hay una lectura de la regulación del país frente a las responsabilidades y el compliance que tendrá la nueva organización.

Las normas y procedimientos que le darán coherencia y viabilidad sostenible a la organización se basan en estos asuntos críticos. Aquí se impone además la creación de un subsistema de mejora continua (dentro del sistema de innovación) que estudie, adapte y replantee innovaciones imprescindibles en el modelo de gestión integral de la organización. No existe organización estable sino se construye un modelo de flexibilidad y adecuación con las incesantes innovaciones hacia la resiliencia, teniendo a la eficiencia y productividad como sus brazos operativos.

Séptimo paso: Socialización con stakeholders externos

Empezamos con el proceso de asuntos externos con la socialización de todo lo construido internamente. Si bien es cierto ha habido participación importante de opiniones de actores externos en la construcción del modelo organizacional, también es verdad que hasta ahora no se ha desarrollado una participación vinculante. Aquí se empieza a plantear una estrategia de participación externa mucho más estructurada con reuniones regulares, encuestas, grupos focales y estrategias digitalizadas de comunicación y levantamiento de opiniones. Cada organización debe crear su propio subsistema de comunicación en función de su dimensión, contexto, propósito y alcance territorial. Lo importante es que, este subsistema, sea conocido, valorado por todos y entendido en su real dimensión.

Octavo paso: Involucramiento cadena de suministros y clientes

Esta etapa es la gestación de alianzas y compromisos sostenibles, donde se involucra a la cadena de suministros y a los clientes claves en el propósito sostenible de la organización. Se diseñan y crean protocolos de participación y procedimientos de compras donde los asuntos de alcance 3 de emisiones de CO2, por ejemplo, sean una condición de alianza y contratos futuros. Se trabaja el detalle del alcance 2 con la finalidad de ser una organización cero neto dentro del plazo 2050. Se recomienda activar todos los sistemas para que la organización sea carbono cero lo más pronto posible.

Se incorporan todos los sistemas de implementación hacia la sostenibilidad de la organización para que cada uno de los actores organizacionales en distintas partes de la cadena de suministros estén involucrados activamente en la sostenibilidad del proceso organizacional. No todas las organizaciones estarán en el mismo nivel de involucramiento y avance. Habrá que hacerse un plan de sensibilización previo.

Noveno paso: Plan de Innovación Sostenible Anual

Cuando la organización y todo su entorno productivo, tanto dentro de ella como en la cadena de valor y los actores claves están claros e involucrados activamente, queda la parte final del proceso: el Plan de Innovación Sostenible Anual.

Es aquí donde se trastoca los modelos tradicionales de organización, debido a una serie de variables que antes no se contralaban, pero que ahora serán parte de la responsabilidad directa del éxito o fracaso de la misma organización. Lo planteamos anualmente debido a que la dinámica de los cambios será cada vez más acelerada y la organización debe ser ágil y lo más líquida posible.

A manera de conclusión

El camino hacia la sostenibilidad para las PYME comienza con pequeñas acciones, pero requiere una visión estratégica y compromiso a largo plazo. Al implementar prácticas sostenibles, las empresas no solo contribuyen al bienestar del planeta y las comunidades, sino que también ganan en competitividad, eficiencia y atractivo para consumidores cada vez más conscientes. La sostenibilidad ya no es solo una opción, sino un elemento clave para el éxito empresarial en el futuro.

 

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