Códigos de ética y de conducta en los negocios: ¿son realmente tan importantes?
Los códigos de ética y conducta en los negocios son instrumentos desarrollados internamente que identifican el sistema o conjunto de valores, compromisos y principios que definen la cultura ética de la empresa. Son útiles para orientar el comportamiento de los diferentes stakeholders.
Un código de conducta es esencial, tanto interna como externamente. Dentro de la empresa, en particular, se vuelve crucial porque ofrece a los colaboradores una guía definitiva sobre cómo deben trabajar y actuar en el desempeño de sus funciones.
Los códigos de conducta no necesitan ser extremadamente complejos. Es, en cambio, crucial que sean accesibles para todos los grupos de interés y que, internamente, ayuden a los colaboradores a integrarse mejor en la empresa.
Un estudio publicado en el Journal of Business Ethics en 2011 demuestra que las empresas que mantienen códigos de conducta de alta calidad están significativamente más representadas en los principales sistemas de clasificación de la Responsabilidad Social Empresarial, en términos de ciudadanía empresarial, sostenibilidad, comportamiento ético y percepción pública. Definitivamente, esta representación tiene impactos en la imagen y reputación de la empresa.
¿Por qué son importantes los códigos de ética y conducta en los negocios?
Los códigos de conducta son importantes por varias razones. Ayudan a:
- Establecer normas claras de comportamiento y proporcionar orientaciones sobre cómo actuar de forma coherente con los valores y principios de una organización.
Además de servir como manual para la forma en que los trabajadores actúan en sus tareas diarias, disponer del código de conducta, por ejemplo, a través del sitio web, ayuda a atraer talentos y clientes que se identifican con la visión, misión, principios y valores de la empresa.
- Promover el comportamiento ético y prevenir actos ilícitos.
Una palabra clave asociada a los códigos de ética y conducta en los negocios es: compliance (cumplimiento). Estos códigos, que por ejemplo muestran la postura de la empresa frente a la discriminación, aseguran que los colaboradores cumplan con los valores y las normas legales de la empresa.
- Crear confianza y seguridad dentro de la organización y entre las partes interesadas.
Tipos de códigos de conducta
Un empleador puede optar por incluir diferentes tipos de códigos de conducta. Aquí algunos de los más importantes:
- Valores de la empresa
- Conflicto de intereses
- Integridad y responsabilidad financiera
- Acoso y discriminación
- Política de vacaciones
- Política sobre redes sociales
- Comunicación de mala conducta
- Actividad ilegal
- Política de uso de internet
- Ausentismo
- Plagio
- Preocupaciones ambientales
Otras formas de comunicar
Existen otras formas en que la empresa comunica, además de los códigos de ética y conducta en los negocios, que son cada vez más valoradas por los diferentes grupos de interés. Son las siguientes:
Informes de Sostenibilidad:
Son valiosos porque divulgan datos sobre el desempeño social y ético de la empresa. La información se proporciona por diversos medios, como sitios web de las empresas, informes financieros anuales, entre otros. Actualmente, muchas empresas desarrollan sus informes siguiendo directrices definidas por la Global Reporting Initiative (GRI), European Reporting Sustainability Standards (ESRS) y la OCDE.
Cartas de principios de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa:
Son instrumentos desarrollados por plataformas multi-stakeholders. Identifican el conjunto de valores y objetivos clave, consensuados y acordados, que deben guiar el comportamiento de los suscriptores. En este sentido, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha desempeñado un papel fundamental e incomparable.
La Directiva Whistleblower / Ley de Protección al Denunciante
La Directiva Whistleblower prevé la protección de las personas que desean denunciar conductas ilícitas. Esta directiva surgió para solucionar la cultura del miedo a represalias que viven quienes pretenden denunciar determinadas infracciones. Se diferencia de una simple denuncia anónima, ya que cuenta con un protocolo propio de la Unión Europea.
El objetivo de esta directiva no se limita a un solo ámbito, sino que busca garantizar la transparencia tanto en la esfera pública como en la privada. Esta directiva abarca a trabajadores, accionistas, inversores, administrativos, becarios, subcontratistas, proveedores y terceros involucrados en la denuncia.
Las denuncias deben ser siempre fiables y verificables, y no pueden ser maliciosas, abusivas ni de acceso público; pueden presentarse en cualquier tipo de soporte (escrito, verbal, telefónico, electrónico, etc.). Para ello, se propone la creación de canales de comunicación y metodologías para la denuncia de irregularidades, ya sean incumplimientos de leyes, de derechos o infracciones.
Es importante considerar dos cuestiones: por un lado, el ámbito de las medidas de protección a los denunciantes, que está definido en la propia ley como un ancla operativa del proceso de denuncias; por otro, entender el concepto amplio de represalias que implica la protección al denunciante.
Sin embargo, la Directiva Whistleblower es una regulación de la Unión Europea. En noviembre de 2021, el Parlamento portugués aprobó un nuevo proyecto de ley sobre este tema, la Ley n.º 93/2021, de Protección al Denunciante, que transpuso la Directiva Whistleblower. En junio de 2022, tras su publicación en el Diario de la República, esta ley entró en vigor.
En conclusión, los códigos de conducta y de negocios son cruciales para definir la cultura e identidad de la empresa. Además de ayudar a guiar internamente el comportamiento de los colaboradores, también son importantes para crear una buena imagen ante los diferentes grupos de interés externos. ¿Lo pensamos?