La primera etapa de un plan de marketing: el diagnóstico

 

Esta fase es muy importante para el éxito del plan de marketing, ya que aquí se deben recopilar informaciones sobre el negocio, los competidores y el mercado en general. Se pueden realizar estudios cuantitativos y cualitativos utilizando diversos tipos de investigación, como investigación exploratoria, entrevistas a clientes, focus group con colaboradores, cliente misterioso, cuestionarios, entre otros.

Para comenzar el diagnóstico, debe realizarse el análisis del mercado, de la competencia y de su empresa.

El análisis de mercado es importante para recopilar información sobre la situación general del mercado y específicamente del sector en el que se encuentra su empresa. Se deben estudiar las tendencias del mercado y el público objetivo del sector.

El análisis de la competencia es clave para identificar y estudiar a los principales players del mercado y entender cómo se posicionan (cuáles son sus puntos fuertes y débiles).

El análisis de la empresa permite conocerla mejor desde una perspectiva estratégica.

Algunas técnicas que puede utilizar para un mejor análisis del mercado, de la competencia y de su empresa.

Análisis PESTAL: análisis de los factores macroambientales que influyen en el mercado en el que actúa la empresa. Los factores analizados son: Políticos, Económicos, Socioculturales, Tecnológicos, Ambientales y Legales.

Modelo de las 5 fuerzas de Porter: Herramienta que permite, a través del análisis del mercado y de la competencia, aumentar la competitividad de su negocio.

Criterios analizados:

  • Amenaza de productos/servicios sustitutos
  • Amenaza de entrada de nuevos competidores
  • Poder de negociación de los clientes
  • Poder de negociación de los proveedores
  • Rivalidad entre los competidores

Análisis SWOT: Esta herramienta estratégica consiste en identificar las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de una empresa.

Las fortalezas son los puntos fuertes de la empresa: las ventajas frente a otros players del mercado.
Las debilidades son los puntos débiles de la empresa: las desventajas en comparación con los competidores.
Las oportunidades permiten tomar decisiones sobre qué hacer en el futuro, y las amenazas ayudan a estar alerta ante posibles factores negativos para el negocio.

Ahora que ya has analizado y estudiado el mercado, el sector y la empresa, es momento de definir los factores de diferenciación, es decir, aquellos elementos que distinguen a tu empresa del resto de los players del mercado, haciéndola destacar de forma positiva.
Existen diversos factores de diferenciación, entre ellos: excelente servicio, postventa, garantía de calidad del producto, precio competitivo, entre otros.

 

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